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sábado, 21 de abril de 2012
Organizando cumpleaños y cumplemeses
A penas sin digerir ni acabar de disfrutar lo bien que lo pasé preparando el cumpleaños de Marta y lo bien que resultó todo, me llegó de sorpresa otro encargo: tenía que preparar el cumpleaños de una buenísima amiga , para celebrarlo con su familia.
La proposición era pura tentación: primero porque la idea me encantaba, y además porque ya de antemano, yo sabía que la respuesta era sí o sí.
Pero esta vez el asunto se me complicaba un pelín más: el encargo abarcaba bocados dulces y salados, para trece personas (vamos subiendo de cifra...).
Además todos esos bocados tenían que ser "minis", cosa ya de por sí más difícil, porque suelo decir que yo soy pintor de brocha gorda, y las delicatessen cuanto más diminutas más complicadillas... Pero, quién dijo miedo?. Yo que soy muy "echá pa´lante" decidí embarcarme en el asunto, cogí el toro por los cuernos y me arranqué a la faena.
El menú de la merienda la decidimos entre mi buena amiga y yo: para picar salado elegimos canutillos rellenos de ensaladilla, bollinos de queso y de chorizo, tartaletas de masa quebrada de puerro y manzana, profiteroles y muffins salados.
La parte dulce era deliciosa: carbayones, cubiletes, piruletas de chocolate y avellanas, minicupcakes con frosting de trufa y mis famosas galletas de avellana. Todo eso, a poder ser, en tamaño de bocado.
Pero aquello no acababa todavía. Mi amiga me tenía reservada otra petición. Su sobrino nieto, que además es su ahijado, cumplía ese mismo día 8 meses, cómo no lo iba a celebrar ella, que no sabe si tiene a Manuel o lo sueña?
Tenía que hacerle una pequeña tarta, para poder colocarle un "8", un detalle para su cumplemés: así que preparé un mini bizcocho de chocolate, bañado con una cobertura también de chocolate con leche, y di forma a un rollizo bebé, tapadito con una manta, y con un chupete en la boca casi más grande que él, con fondant...ideal qué quereis que os diga!.
Os dejo unas pequeñas muestras de las cosas que le preparé con muchísimo cariño y casi casi a contrareloj: sólo cuatro días desde el encargo hasta la entrega. No me dio tiempo ni a ponerme nerviosa!.
Puse todo mi empeño no sólo en que fueran deliciosas, sino en que además lo parecieran: busqué bandejas, blondas delicadas, stands para los pastelillos, cortadores enanos, y cápsulas de minicupcakes, que vistieran lo más elegantemente posible cada bocadito que salía de mis manos y de mi horno.
Creo que lo conseguí, más bien que lo conseguimos, porque el "team de la cossa dulce", es practicamente profesional.
Teníais que vernos trabajar en cadena: Luis, mi marido iba empaquetando las bandejas, Lucía, mi hija mayor, rellenaba tartaletas casi a la vez que formaba la cestita de las piruletas de chocolate, a mi me tocaba horno, manga pastelera, y nervios a maza, mientras hablaba por teléfono con una de mis hermanas y a todo eso, Ana, la pequeña, revisaba la lista, hacía recuento general para que no faltara de nada...vamos, como de película de Almodóvar...pero lo logramos.
Ahora que estoy ya relajada, sólo espero que disfruten de esta merienda, que se lo pasen fenomenal (estoy más que segura), y entre nosotros...ya estoy deseando que llegue un nuevo encargo! sí, qué quereis que os diga, me va la marcha...
Creo que voy a aparcar los papeles y cambiar de profesión... De momento me quedo como tonta mirando al bebé, no es una ternura?
domingo, 15 de abril de 2012
Un cumpleaños con estilo
Hace unas semanas, Marta cumplía 20 años. Tenía clarísimo que aquel año, quería celebrar su cumpleaños de forma diferente. Por eso le pidió a su madre que quería como regalo una "merienda de amigas", las copas y la juerga con sus amigos varones, ya vendrían más tarde.
Absolutamente seducida por el estilo de Carrie Bradshaw y el resto de sus amigas, no dudó ni un instante en que la merienda que quería era al puro estilo "Sexo en Nueva York": esos cupcakes, esas tazas, servilletas...sí, el cambio de cifra tenía que ser especial.
Su madre, íntima amiga y compañera de trabajo, me pidió ayuda. Imaginaros: si la chica estaba loca por cumplir esos 20 años ( quien los pillara!..) y celebrarlo con sus amigas, a mi la idea no podía encantarme más.
Y como sabía que tanto madre como hija estaban deseando que todo saliera genial, puse mi empeño en ayudar a que aquella celebración les hiciera tantísima ilusión como a mi su prepararación.
El encargo fue sencillo: me tocaba la parte dulce para 10 amigas, locas por el chocolate, la nata, y sobre todo el glamour de pensarse deleitando esos pastelitos que les entraban por los ojos. Y encima mi querida amiga me dejaba hacer, hacer todo lo que quisiera...un sueño!
Así que manos a la obra!. Me decanté por unos cupcakes de chocolate, con frosting de trufa; otros de bizcocho avainillado, con buttercream de vainilla; cake pops cubiertos con chocolate blanco unos y negro belga, otros; lionesas rellenas de nata; vasitos tres chocolates con peineta, y una tarta de cumple-20, sencilla pero increible: una genovesa de chocolate, bañada con almíbar y cubierta con crema de yemas y adornada de nata...
La merienda era el domingo por la tarde, así que pasé todo el sábado y parte del domingo preparando los dulces, decorando, emplatando, y etiquetando...una auténtica gozada, de verdad. Tuve la ayuda de mis hijas, que estaban tan locas por la idea como yo. Y mi marido también ayudó, casi en lo más difícil, llevar todo aquello hasta la casa de mi amiga, sin que sufriera el más mínimo rasguño.
Lo logramos.
Os dejo las fotos de la mesa, las bandejas, pero me hubiera gustado que vierais la cara de Marta!, estaba feliz. Su madre también, y yo encantada, vamos.
Desde aquí todo mi cariño, ellas saben que es muchísimo, sólo espero que se lo hayan pasado fenomenal, y que hayan disfrutado de cada bocado...
Un beso cumpleañera, esto sí que es celebrar un cumpleaños con estilo!!
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