Mostrando entradas con la etiqueta salsas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salsas. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2013

Bacon cheese fries ( o lo que es lo mismo, las famosas patatas del Forster´s)




Ya sé que ésta no es una de las típicas recetas del blog, yo que soy más de cocina vegetariana, ligera de grasa, y con pocas calorías, pero qué queréis...a mis hijos les apasionan así que no me quedó más remedio que indagar y ponerme a buscar la receta de las archiconocidas patatas con bacon y queso de los restaurantes Foster´s Hollywood.

Tengo que deciros, que en alguna ocasión las probé, pero como aún hoy desconozco el sabor de las auténticas, me fío completamente de mis hijos y me aseguran que dan la talla perfectamente.

La receta del restaurante lleva una salsa hecha con buttermilk, ( salsa Ranch), y creo según me asegura otro fanático de las susodichas patatas, mi sobrino Pablo, que la venden ya lista en los supermercados Lidl, pero yo os traigo una receta muy fácil de hacer y que seguro os va a dejar en muy buen lugar.

Recetón para novatos, pero con ganas de meterse esta bomba entre pecho y espalda, a ello:



Ingredientes:

- una bolsa de patatas congeladas
- 250 grs de bacon en trocitos
- un paquete de queso para fundir, yo usé emmental

Salsa:

- una taza de mayonesa con ajo ( en su defecto, mayonesa normal y ajo en polvo)
- 250 grs de yogurt natural
- 3 cucharaditas de zumo de limón
- una cucharadita de sal
- 1 y 1/2 cucharada de mostaza
- 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de pimienta negra molida

Preparación:

Comenzamos friendo las patatas en aceite de oliva, muy caliente hasta que se doren y las reservamos en una fuente apta para horno. Precalentamos el horno a 200º.

Mientras se fríen las patatas hacemos la salsa, ligando todos los ingredientes de la misma, hasta conseguir una crema homogénea. Reservamos.

En una sartén sin aceite, ponemos a dorar el bacon, y cuando esté listo lo dejamos escurrir de su grasa sobre papel de cocina.

Sólo nos queda echar el bacon sobre las patatas que fuimos friendo y reservando en la fuente, y agregarles la salsa por encima, removiendo un poco para que se impregnen bien patatas y bacon.

Incorporamos el queso a la fuente y dejamos que se funda en el horno a 200º, unos 8-10 minutos, hasta que veamos que esté listo.

A comer de inmediato!!



Siento que la calidad de las fotos no sea buena, pero creedme, tenía a los cinco (ellos cuatro y padre incluído), esperando para atacarlas en cuanto acabase de hacer alguna foto...)

Ya veis que es un plato muy muy contundente, así que os animo a prepararlo para cuando seáis varios a la mesa, como entrante, y no como plato principal.

No está mal un capricho de vez en cuando, lo peor es que mis hijos las comerían casi a diario...



 

martes, 26 de marzo de 2013

Flanes de brócoli y puerro con salsa de piquillos


Sabéis que me encantan los flanes, pasteles y puddings de verduras. Este no fue más que el resultado de aprovechar todas las verduras que tenía por la nevera, una idea de receta que saqué del blog "La cocina alternativa" y las ganas enormes de probar una salsa de pimientos del piquillo que había visto en una receta de éste.

No es tampoco nada novedosa: verduras, huevos y leche evaporada, para que no contenga demasiadas calorías que nos arruinen el plato, pero por lo demás no invento nada. Lo delicioso de estos platos es que van variando según la época del año y las verduras de temporada, pero siempre son una delicia, así que a ello:


Ingredientes:

- un brócoli
- un par de puerros grandes
- 4 huevos
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 250 ml de leche evaporada
- sal
- pimienta al gusto

*Para la salsa de piquillos

- una cebolla grande
- un bote de pimientos del piquillo asados y escurridos
- un chorrito de vino blanco
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- un poco de agua
- sal

Preparación:

Empezamos preparando los flanes; lavamos el brócoli y lo cortamos en ramilletes, quitando los troncos duros, y lo cocemos al vapor durante unos 12-13 minutos. Reservamos

Ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar en una sartén a fuego medio y limpiamos perfectamente los puerros. Los cortamos en láminas finitas y pochamos en el aceite, removiendo para que no se nos quemen, durante unos 15 minutos.

Batimos los huevos en un bol junto a la leche evaporada.

Cuando tengamos listos los puerros, les incorporamos el brócoli cocido, aplastándolo ligeramente. Salpimentamos a nuestro gusto.

Echamos las verduras en la mezcla de huevos y leche, y mezclamos bien.

Precalentamos el horno a 200º.

Engrasamos unas flaneras con una gotita de aceite y la ayuda de un pincel de silicona, y vertemos en ellas la mezcla de verduras y huevos, para cuajar los flanes al horno.

Ponemos las flaneras en un recipiente amplio (yo usé una paellera), y cubrimos la base del mismo con agua para cocer los flanes al baño María durante unos 20-25 minutos.

Mientras prepararemos la salsa de piquillos: para ello ponemos a pochar en un par de cucharadas de aceite, la cebolla picadita. Dejamos que esté blanda, cocinándola a fuego medio durante unos 15 minutos.

Incorporamos los pimientos escurridos, el chorrito de vino blanco y un poco de agua.

Salamos y cocemos durante unos 15 minutos.

Pasado el tiempo trituramos la verdura, hasta obtener una crema fina de pimientos.

Sacamos y dejamos que se enfríen los flanes en el mismo recipiente en el que los horneamos.

Desmoldamos y servimos con la salsa de piquillos.


Muy sencillos pero deliciosos si os gusta el brócoli tanto como a mi.

Un plato que sirve tanto de entrante como de acompañamiento. Podéis hacer un flan único, en un molde tipo plum-cake, en vez de flanes individuales, acompañarlo de tomate casero o incluso de una mayonesa si estáis más pillados de tiempo...una delicia, en cualquier caso.

 

martes, 2 de octubre de 2012

Rollitos de primavera con salsa agridulce



Hace unos días organicé en casa una cena de amigos. Como hacía tiempo que la idea me rondaba por la cabeza, propuse a mis invitados y a mi marido hacer una velada donde el menú fuera totalmente vegetariano. Si ya se que últimamente me da por este tipo de comida, que según mis hijos estoy un poco rarita...pero es lo que me apetece comer, lo que más me llama en estos momentos.

Aceptaron sin dudar, por lo que me puse manos a la obra y además del gazpacho de manzana y las berenjenas rellenas que ya os traje, el tercer plato que decidí preprarar fue esta delicia de rollitos, que personalmente no me pueden gustar más.


Pero como la cena tenía que ser totalmente vegetariana, en vez de carne picada, los rellené de verduras y soja texturizada, y de acompañamiento hice esta delicia de salsa agridulce, fácil y nada que envidiar a las que podemos tomar en restaurantes asiáticos o comprar ya hechas.

Ya me parece que a más de uno estoy oyendo...soja texturiquéeee?????, y eso qué es lo que es????,a ver, calma: soja texturizada, que encontramos sin ninguna dificultad en herboristerías o incluso en grandes almacenes, si tienen sección dietética.

La tenemos de varios grosores, a mi la que me gusta para este plato es la fina, sólo tenemos que hidratarla y lista para usar. Ya vereis que por su aspecto nadie diría que no es carne picada, y  de verdad que sabe estupenda, ya que coje los sabores de los ingredientes que acompaña, y es una buena opción para rebajar la cantidad de carne que consumimos a diario.

Venga!, animaros, no me digais que no os apetece pobrar...

Ingredientes:

- medio repollo en tiras finas
- dos zanahorias cortadas en bastones
- un par de hojas de acelga picadas
- un puerro picado
- sal
- aceite de oliva
- un chorrito de salsa de soja
- una taza de soja texturizada fina

Preparación:

Lo primero que tenemos que hacer es ir lavando y cortando en juliana todas las verduras.

Cuando las tengamos listas, ponemos a calentar un chorrito de aceite de oliva en un wok, o sartén antiadherente y amplia.

Mientras calienta, ponemos la soja en un bol amplio, y la cubrimos con agua templada, dejando que se hidrate bien.

Ponemos las verduras a pochar en el work, a fuego no muy fuerte, dándoles vueltas hasta que estén tiernas. Salamos al gusto, no mucha, ya que a continuación decharemos un chorrito de salsa de soja, y ésta ya es de por sí algo salada.

En cuanto veamos que ya casi están listas las verduras, escurrimos la soja del agua, con ayuda de un colador, y cuando esté bien escurrida, la incorporamos al wok.

Rehogamos el conjunto dutrante unos minutos y reservamos.

Mientras dejamos templar el relleno de los rollitos, vamos a preparar la salsa agridulce:


Ingredientes:

- 60 grs de azúcar
- 40 grs de vinagre de manzana
- 30 grs de salsa de soja
- 40 grs de ketchup
- 200 grs de agua
- una cucharada pequeña de maizena

Preparación:

Ponemos todos los ingredientes en un cazo al fuego, y dejamos que cuezan durante 5-6 minutos hasta que espese la salsa, sin dejar de remover para que no se pegue. Separamos del fuego y reservamos.

Ya sólo nos queda montar los rollitos: para ello tomamos una hoja de pasta brick, o philo, por cada rollo, ponemos una cucharada del relleno sobre la misma, y procedemos a doblarla como si fuera un sobre, es decir: introduciendo los lados sobre el centro para que no se salga el relleno, y luego enrollando el mismo sobre el resto de la hoja, dándole el clásico acabado de los famosos rollitos chinos.

Ponemos aceite abundante en una sartén amplia a calentar, y cuando esté listo, vamos dorando los rollitos. Los sacaremos sobre una bandeja forrada con papel de cocina para eliminar toda la grasa posible.

Servimos los rollos, acompañados por la salsa.



Creo que es uno de los platos de la comida asiática que más me gustan, sobre todo es que el crujiente que le da esta masa es inigualable.

Sólo deciros que nuestra cena vegetariana fue todo un éxito, no sólo porque yo disfruté como una loca preparándola, sino porque a los cuatro nos encantaron las tres recetas.

Creo que ya estamos pensando en la próxima...alguien se anima??


martes, 21 de agosto de 2012

Salsa chimichurri para barbacoas



Después de un merecido descanso, de haber cargado la batería, espero que a tope, y tras echar mucho de menos mi blog, vuestra compañía y todo el mundillo bloguero, vuelvo a retomar las entradas, fotos, y recetas.

La que os traigo hoy es receta "vip" en casa, suelo repetirla a lo largo de los meses de calor, y es que una de las cosas que más nos gusta hacer en casa, en cuanto llega el buen tiempo, es preparar una parrillada. Cualquier excusa es buena, buenísima, para arrancarnos con la parrilla: que si empieza el buen tiempo, que si nos juntamos con unos amigos, que si mira qué costillar más apetecible...sea lo que sea, a mi marido le encanta ponerse manos a la obra, y en menos de lo que tardo yo en decidirme, ya tiene las brasas listas.



A mi me gusta también, a pesar de que no me da mucho más por la carne, pero tengo que reconocer que le salen genial, y que además para mí es un descanso; yo me encargo de un par de entrantes, del postre, y sin dudarlo de preparar esta deliciosa salsa, que no puede faltar: salsa chimichurri para las costillas.

Suelo prepararla con la Thermomix, por lo bien que tritura los ingredientes, pero si teneis una batidora potente, el éxito estará más que asegurado.

Así que como aún tenemos tiempo antes de que acabe el verano para hacer alguna parrilla más, os dejo esta receta, una de las reinas del verano.

Ingredientes:

- 2 cucharadas soperas de orégano seco
- un par de guindillas
- 2 cucharadas de café de pimentón dulce
- 1 1/2 cucharada de café de sal
- 2 cucharadas de café de ajo molido
- dos hojas de laurel
- 300 grs de aceite de oliva
- 60 grs de vinagre de sidra

Preparación:

En el vaso de la Thermomix, bien seco, ponemos todos los ingredientes, salvo el aceite y el vinagre, y programamos 18 segundos, velocidad 6.

Incorporamos el aceite y el vinagre, y volvemos a programar 25 segundos, velocidad 5.

Sacamos la salsa y la ponemos bien en una botella de cristal, o en una salsera, dejándola en la nevera hasta el momento de utilizarla.




Podeis aumentar los ingredientes, o bien reducirlos a la mitad, pero en una botella de cristal, bien tapada, aguanta varias semanas en la nevera.

Ya vereis qué buenísima sale, creo que no volvereis a comprar chimichurri...

Ah, y encantada de estar de nuevo aquí!