Esta receta fue todo un descubrimiento: en casa les encanta el pollo, la carne en general, y como siempre ando buscando ideas nuevas, combinando sabores para que la comida no se nos haga pesada, pensé en preparar algo con un toque oriental.
Unas simples pechugas con aroma de limón eran perfectas, muy ligeras, una gota de aceite para que encajasen en nuestro plan de comidas sanas. Decidí acompañarlas de unas verduras salteadas con salsa de soja (me encanta), y con arroz basmati, perfecto como guarnición con un toque más exótico.
El resultado bueno, sano, fácil, y al alcance de todos. No me compliqué nada: para la guarnición de verduras usé un paquete de mezcla de verduras que vienen ya cortadas para preparar sopa juliana, y que muchas veces lo empleo para realizar los rollitos primavera, que a mi personalmente no me pueden gustar más. Ya os disteis cuenta de lo mucho que me gusta la comida asiática...
Así que vamos a ello, ya vereis qué sencillo.
Ingredientes:
- 500 grs de pechugas de pollo limpias y enteras
- una cucharada sopera de maicena
- 200 grs de agua
- una cucharadita de azúcar
- salsa de soja
- el zumo de un limón
- un paquete de veduras para preparar sopa juliana ( o al gusto)
- arroz basmati cocido
- sal
- un par de pizcas de jengibre molido
- aceite de oliva
Preparación:
Cortamos las pechugas en tacos, no demasiado pequeños. Los salamos, y le ponemos un toque de jengibre, al gusto.
Calentamos en una sartén amplia y antiadherente un par de cucharadas de aceite, y cuando estén bien calientes, incorporamos los trozos de pechuga para que se doren.
Mientras, diluimos la maicena en el agua, con el azúcar y cuando las pechugas estén casi hechas, incorporamos la mezcla, y dejamos cocer unos 2 minutos.
Echamos dos cucharadas de salsa de soja, dejamos que se integren bien los sabores, mezclándolo todo bien, y una vez que ya esté el pollo tierno, añadimos el zumo del limón y reservamos.
En otra sartén, ponemos a calentar un par de cucharadas de aceite. Cuando ya esté caliente, añadimos las verduras picadas, y removemos para que vayan cocinándose. Las salamos muy ligeramente, y cuando hayan pasado unos 2-3 minutos, les incorporamos un buen chorrito de salsa de soja y un toque de jengibre molido.
Seguimos cocinando las verduras, removiendo para que se pasen bien, y cuando las tengamos medio hechas, les incorporamos el arroz basmati ya cocido.
Juntamos bien verduras y arroz, y dejamos cocinar unos minutos, hasta que las verduras estén al dente, no demasiado blandas.
Emplatamos con la ayuda de un aro o taza, el arroz con las verduras, y al lado ponemos el pollo con un poco de su salsa.
Listo!
Es un plato con unos aromas deliciosos. Personalmente os diré que me gustó muchísimo más el arroz que el pollo, está muy muy bueno. Podeis hacerlo también con arroz largo, pero el basmati le aporta un aroma especial, probadlo, seguro que os gusta.
Bueno, delicioso y para todos los públicos...mejor que en el mejor restaurante asiático.