Os traigo una receta rápida, fácil y que en media hora os va a sacar de más de un apuro.
No dejan de ser unas quiches individuales, con la salvedad de que vamos a hacerlas con masa de empanadillas (tipo "La cocinera"), que son de lo más socorrido para improvisar una cena cuando no tenemos tiempo o demasiadas ganas de meternos en la cocina.
Quedan muy jugosas e incluso de un día para otro están geniales, yo no tuve ni siquiera que volver a darles un golpe de calor, estaban tan perfectas como el día anterior. Vamos, que son una delicia!!
Ingredientes:
- 150 grs de bacon en trocitos
- 4 huevos
- 200 ml de leche evaporada ( o nata)
- 150 grs de queso rallado ( yo utilicé en polvo)
- un paquete de obleas para empanadillas
- sal
- pimienta.
Preparación:
Comenzamos precalentando el horno a 200º.
Forramos los moldes de madalenas, con las obleas de empanadillas, haciendo una cestita, que será donde vertemos la masa del relleno. Yo utilicé una bandeja que tengo para hacer cupcakes y madalenas, (el que veis en las fotos), antiadherente, pero podeis usar cualquier molde para hacer repostería de este tipo.
En un bol batimos los huevos con la leche evaporada, incorporamos el bacon en trocitos, el queso rallado y salpimentamos al gusto.
Rellenamos las obleas reservadas con la mezcla e introducimos al horno, durante unos 20 minutos más o menos, vigilando que se doren, pero no se nos pasen.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Fáciles, no?
Son perfectas no sólo para una cena informal, sino para preparalas cuando tenemos que llevar fuera de casa, porque aguantan de maravilla. O cuando nos juntamos muchos y tenemos que organizar esas comidas fáciles de repartir...
Ya sólo queda acompañarlas con alguna cosa más de picar, un paté, una ensalada, y en menos de lo que tardamos en tener listo el acompañamiento, a la mesa!