En mi casa no se puede hacer este tipo de repostería...no se que pasa que es como si el al sacar el brownie del horno, se evaporase antes de que me de cuenta. No miento si os digo que concretamente este brownie fui incapaz de probarlo...
Es una delicia. La verdad es que no me decido al escoger cuál me gusta más si el clásico de chocolate negro con nueces, o éste, de chocolate blanco y pistachos. Por lo que respecta a mis hijos y a su padre les da lo mismo negro que blanco, nueces que pistachos...la respuesta es que les gustan todos!
Ingredientes:
- 75 grs de azúcar
- 2 huevos
- 100 grs de mantequilla
- 150 grs de chocolate blanco
- 80 grs de harina
- una cucharadita de levadura en polvo
- 50 grs de pistachos (ya pelados)
- azúcar glass para decorar
Preparación:
Precalentamos el horno a 180º.
Ponemos en el vaso de la Thermomix el azúcar y los huevos, y programamos 5 minutos, 40º, velocidad 3 1/2.
Acabado el tiempo, reservamos la mezcla en un bol.
Ponemos ahora en el vaso la mantequilla y el chocolate y programamos 3 minutos, 50º, velocidad 1. Si al acabar el tiempo quedasen algunos trozos de chocolate, volvemos a mezclar unos segundos en velocidad 2.
Añadimos la mezcla de huevos y azúcar reservada, la harina y levadura, y mezclamos 10 segundos a velocidad 3.
Incorporamos los pistachos ya pelados, trituramos 3 segundos a velocidad 4 1/2 y acabamos de mezclar con ayuda de la espátula.
Volcamos la masa en un molde cuadrado de poca altura, forrado previamente con papel de hornear.
Introducimos en el horno, y lo dejamos cocer 20 minutos a 180º.
Sacamos, dejamos que enfríe unos minutos y lo retiramos sobre una rejilla para que acabe de templar.
Cortamos el brownie en trocitos cuadrados y espolvoreamos con azúcar glass.
Una forma original de sacarlo a una bandeja si teneis una merienda un poco especial es cortar el bownie en dos trozos, y cubrir una parte con chocolate blanco fundido y la otra con chocolate negro. Luego cortamos cuadraditos iguales y servimos en una fuente intercalándolos.
Otra idea puede ser espolvorearlos en vez de con azúcar glass todos, una parte con cacao en polvo. Quedarán estupendos.
Eso si llegan a la mesa, claro. Las fotos que veis las hice en cuanto salió el brownie del horno (el olor que desprende al hornearse había hecho que mis hijos empezaran a llegar a la cocina como si nada...) y éste en concreto no llego jamás a enfriar del todo...